jueves, 5 de enero de 2012

Mi amor, mi señor, mi Hamlet
Se han volcado en mí contra las nefastas furias de los dioses, quienes ven con desagrado el amor que a vos profeso, ya han condenado mi nombre y mi familia a los más ruines designios. En tus manos se ha extinguido la luz de la vida de mi adorado padre y mi nombre a sido mancillado con la deshonra de la perdida de la virtud. Todo esto mi señor a desencadenado en la perdida de toda mi razón existencial por lo cual os ruego q comprendas q no podre seguir tu camino en la búsqueda de la redención de vuestro querido padre, mírame triste abatida no puedo arrojarme a los brazos de mi hermano, habiendo menoscabado nuestra honra comprenderás q no puedo afrontar tus desplantes eternamente y que ahora q la situación amerita tu atención tampoco las dispones en pro de beneficiarme, me condenas a la muerte, mas no creo q encuentre brazos mas fieles y eficientes q los de la oscura parca, me despido con la conciencia de haber amado pero con la eterna duda de si alguna ves si fui la musa q iluminaba tu vida.
Tuya por siempre
Ofelia

No hay comentarios:

Publicar un comentario