viernes, 3 de junio de 2016
Agobiante Cruzada Espiritual
De esos días malos, que a veces se convierten en semanas en las que se va mas desesperada que conectada, a una realidad que endilga responsabilidades humanitarias que son profanadas sin igual manera por aquellos designados a salvaguardarlas, aquellos que conocen lo publico conocerán ese dolor punzante que agobia al alma cuando los procedimientos a los que somos avocados rayan en la bestialidad y en la barbarie de sus métodos...mientras aborregados hacemos transito entre noticias escabrosas, amarillistas y populistas por medio de las cuales nos desdibujan lo realmente preocupante de la sociedad. Una sociedad fría y arribista que busca su patriotismo en los méritos de sacrificados futbolistas que se convierten en emulos de las masas juveniles, que aspiran a gozar de los mismos lujos, pero sin emprender el camino de la constancia y de sacrificio que llevo a sus heores a tan preciados lugares. Los apreciamos sentados en comodos hogares disfrutando de un estatus quo robado con la tranquilidad de otros pares, mas no existe conciencia sobre la responsabilidad que nos atañe en apoyar a aquellos que con mucho esfuerzo no logran tan siquiera satisfacer sus necesidades básicas. ¿Por que los colombianos son ajenos a todas las causas sociales?, tal vez se debe a que desconocen la realidad de las masas y fundamentan sus ideologías en mentiras publicitadas en canales de dudosa vocación social, pues los mismos omiten en su función informativa narrar la historia de esos que cada vez con mas regularidad deben avocarse a un paro, para que les cumplan las promesas dejadas en el aire de su anterior sesión. Mientras profanamos ideales de equidad a individuos históricamente segregados y hacia los que aun se conserva tanto desprecio en la sociedad. En mi mente se trasponen imágenes dolorosas de enfrentamientos inequitativos, al mejor estilo bíblico, una honda versus una tanqueta, esta ultima llena de la peor forma del sistema de represión, el ESMAT, aquellos despreciables miembros de la fuerza publica, que se han vuelto en contra de la ciudadanía en desmedida en tantas ocasiones, vienen a mi memoria los recuerdos de mi alma mater profanada en una hecatombe de abusos de autoridad, en los que para variar se tildo a los protestantes de terroristas, porque ese el idioma del imperio de terror que nos oprime por que para acallar las masas angustiadas el camino mas corto es desprestigiarlas, lo cual no es una novedad si convivimos con la certeza que un ex presidente el cual prefiero no nombrar, fue formalmente citado a conciliar por las gloriosas madres de soacha, por las injurias proferidas contra el buen nombre de sus hijos, al referirse a las victimas de las desapariciones forzadas, denominadas popularmente como "falsos positivos", como individuos que según sus propias madres en la versión rendida al publico por el noble caudillo se encontraban sumergidos en practicas delictivas. Por que no basta con destruir la causa tildándola de subversiva e innecesaria, sino que debe imponerse a fuego la voluntad de seguir negando la realidad, la falta de garantías para aquellos a los que sus derechos les han sido desconocidos y a los que el único consuelo que se le ofrece es paliativo, como si algunos sectores del estado tuviese un interés oculto en acallar las voces de los inconformes, por que en un país pluralista no caben las inconformidades de aquellos que no tiene vos y que nunca la tendrán pues deben ser condenados por el estado y la sociedad al olvido y a la apatía. Porque hoy como no, juega la selección Colombia y las calle derrochan amarillo y patriotismo, porque nuestra patria esta en juego en un estadio en EEUU, mientras nuestras comunidades indígenas y grupos campesinos ven avecinar la muerte y el silencio a su causa, en tanquetas llenas de odio y represión. Por que en las noches como hoy elevo una plegaria a ese ser divino que adorno de tantas gracias la existencia humana para que no desampare a este pueblo que hoy lucha unido, porque su sangre no debe seguir derramándose en nuestros campos, por que si al estado no le bastaron los siglo de exterminio y esclavitud que produjo el arribo de la mal llamada civilización a nuestros pueblos originarios, entonces los pueblos originarios no olvidaremos y seguiremos en pie de lucha frente a una sociedad que niega nuestro derecho a disentir respecto a lo que nuestro estado nos debe garantizar. Y esto ultimo no lo digo yo lo garantiza el pacto social que definió la conformación y continuidad de nuestro estado, que a veces se me olvida es social de derecho. Bonita Noche país de amantes del fútbol, donde los campesinos e indígenas mueren ejerciendo su derecho tradicional de convocar a MINGA.
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