domingo, 12 de diciembre de 2010

"...Lascosas son como suenan no como parecen"

"...Lascosas son como suenan no como parecen"

Las ultimas semanas estaban transcurriendo en su mentecomo si estuviera viendo la tele y no como si ella estuviera viviendo cadasituación, últimamente se encontraba bastante deprimida pero pensar en los sucesosque la llevaron a su estado de depresión actual no la ayudaba, y cada que sededicaba a encontrar un por que a su estado recaía en una fase de animo tanvulnerable y sentimental que le era casi imposible evitar las lagrimas y losdeseos insaciables de suicidarse, por lo cual siempre agradecía ser demasiadogallina como para lograr efectivamente sus planes de suicidio.

En este proceso de evitar la racionalización de sus actoshabía caído en el insoportable habito de caminar para llegar a su destino, aunqueeste ultimo fuera realmente distante, la realidad es que siempre había odiadocaminar, pero siempre había sabido que era una actividad que necesitaba de todasu concentración mental, lo que no le permitía a su mente divagar porsituaciones que se había empeñado en olvidar, esta fue la solución a sus ratoslibres por que en su trabajo se entregaba con plena dedicación y ante susamigos aun ni ante el mas cercano se permitía un pequeño descanso a todas susconfrontaciones mentales.

Pero todos estos esfuerzos, implicaba un gran ydesenfrenado problema, dado que sus noches se habían vuelto casi eternas y elinsomnio no la abandonaba, así que para nunca mas inquietarse recurrió a suhabito favorito y bajo este esquivo todas las su divagaciones mentales, volvióla lectura un habito compulsivo y entrego todos sus pensamientos de descanso a fantasíasque la incluyeran en las historias de sus libros, llenado con estos el vacio devida que se negaba a afrontar. Susnuevas rutinas la alejaron del mundo y no se permitía ni un solo segundo dereflexión personal, pero a pesar de su dedicación personal por evitar larealidad las situaciones mas improbables en su libro mental de probabilidades,la llevo a confrontar todo lo que mas temía.

Como para variar el clima de su ciudad no la estremecíase había acostumbrado al frio a pesar de ser procedente de tierra caliente, mashoy por primera vez en sus cinco años de estancia, sentía que el clima laafectaba, pero la posibilidad de una enfermedad no la angustiaba, siguió su díanormalmente sin percatarse de los síntomas, confiada como siempre de su buenasalud, no fue si no hasta notar el sudor en su frente y el escalofrió por sucolumna que le impedía sostenerse en pie frente a la fotocopiadora lo que la asusto. Por primera vez en su vida su músculosdesfallecían..., la sensación tan extraña venia acompañada de una neblinaenceguecedora que no le permitió ver si quiera la posición en la que había caído,hecho que no era el que mas le atormentaba, por que este lugar lo ocupaba el sentirque a su alrededor se formaba un grupode preocupados y ruidoso compañeros que solo lograban confundirla mas por queningún órgano de su cuerpo respondía a las ordenes que les impartía.

Mientras se disputaba internamente con cada uno de sus órganosbuscando aunque fuera la mas mínima respuesta, sintió un par de frías manos quela levantaban y caminaban impacientemente, entre variados grupos de murmullosbastante preocupados y ella solo contaba con la inconsciencia total de adondela dirigían..., la falta de conocimiento la embargaba de impotencia y esa era lasensación que mas odiaba desde niña, y recordó las muchas veces que siendo niñadeseo poder hacer algo ante las golpizas que su mejor amiga recibía por su padre, y deseo despertarse para no repetiresta imágenes en su mente, pero por mas que luchaba solo lograba ver laslagrimas y escuchar los sollozos de dolor de su adorable amiga..., el ruido del ascensorla alejo de esta pesadilla pero su cuerpo aun no respondía, sintió como lasubían a un auto y como las voces que la acompañaban ambas masculinas leimploraban fervientemente que despertara, pero su situación aun no cambiaba.

El trayecto se le hizo eterno y aunque intento agudizarsus sentidos al máximo para proyectar mentalmente a donde la llevaban, mas noobtuvo ningún logro con este esfuerzo y entonces la invadió la desesperanza yun chispazo de tristeza la hizo pensar en que tal vez estuviera muerta o peor aunagonizante, en ese momento pensó en le testamento que jamás había autenticado yque estaba arrumado entre los muchos papeles que debían ser diligenciados, quese encontraban en su oficina, y de la tristeza paso a la ira de solo pensar enlas cosas que había aplazado de su oficina y lamento no haber pedido disculpas porlas muchas cosas que debía... la disminución de la marcha del carro y un extrañopitido la alejo de sus pensamiento, ahora solo escucho un nuevo grupo de vocesque correspondían a las personas que la levantaban en brazos y la acomodaban enlo que suponía era una camilla y de nuevo un ascensor y allí un familiar olorque la hizo erizar y que le recordó las infinitas ganas que tenia de llorar, entoncesy solo por esta vez agradeció que su cuerpo no le respondiera.

De nuevo comenzó una caminata acelerada con ella que sedetuvo únicamente para acomodarla nuevamente en lo que era y ya estaba segurala cama de un hospital, en ese instantes sus recuerdos mas antiguos le surcaronlas mente y el recuerdo de los cientos de hospitales donde la habían tratado deniña, y el olor peculiar de la legía dehospital la envolvieron en un estupor que deseo no despertar, con tal de noconfrontar uno de sus mas grandes temores los hospitales, los había evitadodesde que ir a ellos no era una necesidad física, es decir que desde sus diezaños no ponía un pie en un hospital, ni siquiera para acompañar a sus seres queridos,y recordó las excusas que inventaba para no visitarlos... lo peor es que recordósus noches en vela cuando estaba enferma y agradeció al cielo que estosrecuerdos solo quedaran en su mente como si fueran de una vida ajena.

Y fue ahí donde una dulce voz disipo sus delirios, sabiaque se dirigía a los caballeros que la habían traído de su oficina aunque enrealidad no tenia ni idea de quienes habían sido los benefactores, pero su concentración no se dirigíamomentáneamente a ellos ni a reconocer quienes eran, si no a esa nueva yvaronil voz que los confrontaba, así fue como sintió que el nuevo espectador desus desgracias se le acercaba, la aoscultaba con gran habilidad... cuanto deseabaestar consiente para con sus ojos confirmar si físicamente este doctor correspondíacon la sensación de gusto que la recorría de pies a cabeza. Y por primera vezen los incontable minutos de su desmayo sus órganos le comenzaron a responder,y a pesar de que su primera sensación fuera la de un fuerte calambre, estabafeliz de pensar que podría fijar sus ojos en el doctor y de una vez por todasdisipar la sensación de gusto o lo que era mas emocionante confirmarla, conmucho esfuerzo comenzó a abrir sus ojosy con desconsuelo descubrió que estaban nublados por una espesa cortina que no le permitía distinguir plenamente lasfiguras que la acompañaban, en ese mismo instante y al arrugar sus ojos, en unbrusco esfuerzo por mejorar su vista sintió como una mano bastante cerca de sucuerpo le impedía continuar con el impulso de restregarse los ojos, mientras lesusurraba lentamente .

-tus ojos están perfectamente- le dijo dulcemente- es la debilidad de tucuerpo la que no te permite ver bien.-ahí se reclino aun mas cerca de su cuerpoy ausculto sus ojos con una linterna. Ysintió con gran alegría como sus ojos respondían en rechazo de la luz.

Tenia mil razones para estremecerse ante la vista de suamado mas no podia evitar buscarle a toda costa defectos que hicieran massencillo el distanciamiento al que tendria que someterse y peor aun someterlo ael, ese era su modus operandi, nunca habia siquiera dudado de su efectividad legustaba todo lo que este hombre le producia pero el temor era mas grande y elpasar de los años no la habia hecho una experta en reconocer las buenas de lasmalas intensiones solo la habian convertido en un ser mas cercano a la soledadque a la simplitud de una buena compañia.

Tenia miedo eso era exactamente lo que le ocurria noquedaba mas que decir ni mas deseos que reprimir todo pódia ocurrir con el maravilloso ser que consuavidad la ascultaba pero su temerosa boca no proferia ni el mas minimo ruidoni la mas leve sonrrisa que queria cuando sus sentimientos se contraponian...

...Entonces como si no fuera su cuerpo sintio alargar sumano agarrar con fuerza y acercar su rostro al sorprendido rostro que aunqueasustado no oponia ningun tipo de resistencia y se acercaba tierno e impulsivoguiado asombrosamente por una mano nada temblorosa que parecia salida de otrocuerpo...

Al besarlo y perderse en la fatiga de un primer beso sedio cuenta que no solo lo besaba con los ojos cerrados si no que lo acariciabacomo no habia hecho nunca y se infiltraba en medio de un vaiven musical ajenoque no la distanciaba si no que mas la sumia en la belleza y plenitud de suansiado encuentro.

No encontraba fuerza para alejarlo y su mirada laconsumia en miles de inquietudes, su actuar erratico la abochornaba pero eltriunfo del beso la extasiaba y deseaba mas pero debia ante todo aclarar la tanparticular situacion en la que se habia metido, no habia mucho que decir perosi mucho que explicar, asi que se quedo esperando palabras que sabia a cienciaexacta que sino salian de sus labios jamas serian expresadas, y mientraspreparaba mentalmente el menos absurdo de los discursos, lo sintio a el serenoy risueño acercarse a su frente besarlaseguramente y retirarse

Era tan pérfecto que entendia que en sus silencios nohabia confusion si no temor de sentir, por algo se marchaba, ahi comenzo sutormento pues volvia a perderlo y tenia la certeza de poder tenerlo pero todose enublecia, se perdia de nuevo ...sus temores aflojaban y mil palabras estancadasla hacian sentir mas estupida, medio apabullada recurrio a la almohada, lesuplico ansiosa que le consediera el sueño, lucho medio adormilada por recordarla plenitud del beso pero su mente distorsionaba cuanto pensamiento la alumbrabay asi paso su primera noche sabiendolo suyo pero con la incertiumbre de haberloperdido en un desborde de cariño



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